lunes, 24 de septiembre de 2012
El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme. cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme los zapatos, recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.
Si cuando converses conmigo repito y repito la misma historia que tu conoces de sobra como termina, no me interrumpas y escúchame. cuando eras pequeño, para que te durmieras tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerraras tus ojitos.
Cuando estemos reunidos y sin querer me haga mis necesidades no te avergüences y compréndeme, que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. piensa cuantas veces te ayude de niño y estuve pacientemente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.
No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello. recuerda los momentos que te perseguía y los mil pretextos que inventaba para hacerte mas agradable tu aseo.
Acéptame y perdóname ya que el niño ahora soy yo...
Cuando me véas inutil e ignorante frente a todos los aparatos tecnológicos que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona. acuérdate que fui yo el que te enseñó tantas cosas. a comer, a vestirte y la educación para enfrentar la vida tan bien como lo haces, son el producto de mi esfuerzo y perseverancia por ti.
Cuando en algún tiempo mientras conversamos me llegue a olvidar del tema del que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde y si no puedo hacerlo no te burles de mi. tal vez no era importante lo que hablaba pero a mi me bastaba con que solo me escucharas ese momento.
Si alguna vez ya noquiero comer, no me insistas. se cuanto puedo hacer y cuanto no debo hacer. tambien comprende que con el paso del tiempo ya no tengo dientes para morder ni gusto para sentir.
Cuando me falten mis piernas por estar cansadas para andar dame una mano tierna para apoyarme, como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernecitas.
Por último, cuando algun día me oigas decir que ya no quiero vivir y solo desearía morir, no te enfades. algun día entenderás que esto no tiene nada que ver con tu cariño ni con cuanto te amo. trata de comprender que ya no vivo sino sobrevivo y eso no es vivir. siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer. piensa entonces que con el paso que me adelanto a dar estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo.
No te sientas triste o impotente por verme como me ves. dame tu corazón, compréndeme y apóyame como yo lo hice cuando empezaste a vivir...de la misma manera como te he acompañado en tu sendero te ruego me acompañes a terminar el mío. dame amor y paciencia que yo te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti.
Hermoso mensaje para las personas que reniegan de las personas de la tercera edad, a ellos le debemos la vida y lo que somos, tengámosle paciencia así como ellos lo tuvieron con nosotros.
Aprendemos más, cuando hay muchos obstáculos que cuando hay pocos o ningunos.
Aprendamos a utilizar los recuerdos, pero no permitir que los recuerdos nos utilicen.
Aprendamos que una persona,puede haber elegido la vida más difícil para poder acelerar su progreso espiritual.
Aprendamos a criticar menos, trabajar más y no te olvides nunca de agradecer.
Aprendamos siempre a gradecer todo lo que está en tu vida en este momento inclusive el dolor.
La felicidad no es un camino, ni un lugar, ni un metal precioso que con dinero se pueda comprar.
FELICIDAD es una flor a la orilla de un río, es una puesta de sol, es la llegada del otoño, es la caída de las hojas … es mil cosas pequeñas y hermosas.
No tiene nombre, fecha, ni edad; simplemente es; porque la felicidad está puesta dentro de nosotros, y no hay que buscarla, sino descubrirla y disfrutarla.
No hay más secreto que ése. Hay gente que se pasa la vida buscando la felicidad, esperando ser felices, y al final acaban su vida y se dan cuenta que desperdiciaron mil momentos para ser felices en su desesperada búsqueda.
Comprende, pues, que no hay mayor secreto para ser feliz que buscar la felicidad en tu corazón, y vivirla cada minuto de tu vida.
No esperes a mañana para ser feliz. Di: “Hoy seré feliz”, y ¡sé feliz!.
Vive alegre, en paz contigo y con Dios, ama a los demás, sé simple y sencillo y serás feliz.
Camina de la mano con la vida, no adelante, ni detrás de ella. Deja que las cosas vengan como deben venir; no las llames ni las detengas, sólo espéralas en paz y acéptalas tal como vienen.
No te inquietes por las cosas que no son necesarias, ni pierdas tu paz por nadie que no lo merece, solamente envuélvete en ella y ama.
Eso sí, nunca dejes de AMAR, porque entonces habrás perdido lo más valioso de tu existencia y el real sentido de tu felicidad completa.






