sábado, 15 de diciembre de 2012

Te perdoné cada lágrima,
cada palabra no dicha, cada dolor, 
es que...no sé vivir sin ti,
si no estás, no brilla mi sol.

Ahora que regresas
pidiendo tú, mi perdón;
te digo, que borré lo malo del pasado
pues es tuyo mi corazón.

Solo llena mi vida... 
con tus besos de miel;
y comencemos otra vez.

Marcela R.
Tu vida y la mía
estaban destinadas
en el libro de la vida.

Tu eres mi alma,
yo soy tu cielo,
eso está gravado...

en el azul firmamento¡


Marcela R.

Con tal de verme
en la niñas de tus ojos;
rompería con ternuras
el baúl de tus recuerdos.

Con tal de verme
en tus brazos cada día;
me haría amiga de las nubes,
y te las pintaría de purpurina.

Con tal de verme
envejeciendo contigo;
haría cualquier pacto en el cielo,
porque eres lo que amo
aquí te lo dicen, mis versos.

Marcela R.
Si acaso esta vida
no me deja verte más;
buscaría la llave del tiempo
para encontrarte una vez más.

Seguiría buscándote 
aunque sea mi perdición;
sin tus ojos yo no vivo
soy cautiva de tu amor.

Entiende ésto vida mía,
te amo en la pena y en la alegría,
a tu lado, comparto lo que sea,
penas, alegrías, existo porque tu existes
eres el amor de mi vida.

Marcela R.
Tu mirar es el único cielo 
que siempre anhelo;
cuando fijo mi mirar en ellos
mi alma se inunda, de placeres nuevos;

En ese lapso, vida mía,
tu aliento sublime...
es mi aliento.

Marcela R.
Invéntame cada día,
una caricia, un beso, una esperanza,
y renacería mil vidas
solo para despertar contigo...

Marcela R.

No deseo ni la luna,
ni las estrellas,
no deseo mirar el cielo
si tu no estás aquí.

Marcela R.