miércoles, 14 de noviembre de 2012

Si me llamas cansado fuera del sendero, y casi sin fuerzas para continuar. Si te veo pensando que la vida es dura, que no puedes con todo o con ganas de desistir; me acercaré para recordarte cómo es un comienzo, y nuevamente te desafiaré.

Me acercaré a tu alma para que vuelva el impulso de vida llevándote

hacia ti mismo. Sabrás entonces encender tu lámpara en la oscuridad

aunque afuera haga frío. Volverás a ser fuego y yo avivaré tus brasas

quietas, para que alumbren y revivan tu andar peregrino.

Volveré a susurrarte aquella primera consigna de un paso por vez. Y te pediré que me muestres la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.

Si te veo cansado fuera del sendero, sin ver más espacios que el de los

abismos, traeré a tu memoria que también hay puentes y que también hay alas que aún no has visto ni has usado. Que vamos movidos por la fe y la bravura y que seremos siempre lo que hemos creído. Que somos guerreros iluminados por la vida plena, y el Universo nos guía hacia nuestro lugar.

Te mostraré que un primer paso y que un nuevo empeño nos llevará a encontrar la forma de no ser vencidos. Que el árbol se dobla, se agita, se estremece, se deshoja y retoña, pero aun todo eso queda erguido. Que el único trecho que podemos caminar es aquél que cubre nuestro pie extendido.

Si te veo cansado fuera del sendero, solitario y triste, quebrado, herido, me sentaré a tu lado, te tomaré de las manos, entraré por tus ojos hasta el fondo de tu corazón y te diré que se puede, que insistas, y te haré preguntas que te lleven a recordar buenas épocas y a conectarte con tu potencial. Mi voz despertará, desde tus certezas, al que se quedó dormido de cansancio. Y tal vez, si necesitas te prestaré mis brazos para incorporarte y mostrarte lo importante de una actitud positiva y el reconocimiento de lo que si hay.

Si te veo cansado fuera del sendero, llevaré tu mirada hacia el camino.

Haré que veas tus huellas, que allá están marcadas, de un paso tras otro

por donde has venido. Y escucharás la voz interna impulsora para un nuevo inicio. Y abrirás otro rumbo e iniciarás un nuevo camino, porque

habrás descubierto que puedes volver a empezar las veces que haga falta

si logras conectarte con tu fuerza interna y con tu amor universal.

A veces, puede ser muy fácil para nosotros caer en la conciencia en la que estamos preocupados simplemente con estar vivos y continuar sobre la marcha. Trabajamos, comemos, respiramos, dormimos, y luego nos despertamos la siguiente mañana y hacemos lo mismo nuevamente. Ciertamente, qué tan a menudo hemos pensado: \"Oh bueno, así es como tiene que ser...\".

También hay momentos en nuestras vidas en los que podríamos decir: \"Sabes que debe haber algo más que sólo este lado de la vida, lo he hecho todo. He estado ahí. He tomado lo que sea que he debido tomar. He caminado el camino y ¿sabes algo? aún no me siento realizado. Debe haber algo que pueda aprender, algo que me ayudará no sólo a evitar más caos, sino también a crecer".

Cuando alcanzamos este nivel, este momento de claridad, hemos alcanzado una evolución del alma, un nuevo entendimiento del por qué vinimos a este mundo, que no estamos aquí simplemente para seguir una marcha. Una evolución del alma es algo que sólo puede merecerse a través de la superación de ciertos desafíos, a través de pruebas de fuego. Estoy segura que muchos de nosotros que estamos leyendo este escrito hemos pasado una prueba de fuego y es por ello que estamos interesados en la espiritualidad. O tal vez somos lo suficientemente afortunados de haber venido a un camino espiritual porque la vida nos susurró gentilmente: \"¡Despierta, despierta! El mundo no es como lo ves".

¿Has notado lo rápido que se mueve el mundo ahora? Hay mucho menos espacio entre los lugares y entre las personas. Por ejemplo, podemos eliminar miles de kilómetros y muchos husos horarios en sólo dos segundos después de conectarnos en Internet. 

Podemos marcar una diferencia y corregir la negatividad que está dentro y alrededor de nosotros. 

Sin embargo, para poder hacerlo, no podemos continuar creyendo que la vida se trata sobre obtener, mantener o esperar el siguiente receso o la siguiente vacación en la que podamos disfrutar. 

Se trata de que despertemos a la decisión de ser conscientes de nuestro potencial individual para crear cambios positivos a través de nuestras interacciones diarias, porque la verdad es que lo que sea que hagamos hoy se relaciona con el resto del mundo.

Y este sería un mundo maravilloso si lo hiciésemos.

Dónde puedo vivir sin ti? 

Marcela R.