domingo, 30 de septiembre de 2012

Te pienso. 

Marcela R.

Cuando te sientas solo. 

Marcela R.

El hábito de mirar el mejor lado de las cosas es una clave para ser feliz. 

Claro que hay sombras, pero también hay sol. 

Claro que hay problemas en la vida, pero también hay soluciones.

Todas las cosas tienen el lado bueno y el lado menos bueno. 

Algunos se empeñan en ver sólo el lado malo, y se amargan la existencia. 

Otros, en cambio, buscan en todas las cosas el lado bueno, y son felices. 

“Los tallos de rosa tienen espinas”, dicen los pesimistas. 

Pero los optimistas responden: "Las espinas producen rosas”.

La vida es un rosal que produce espinas y rosas. 

Debo cuidarme de no clavarme las espinas, pero no siempre lo conseguiré. 

Algunas espinas se me clavarán en el alma. Pero eso no me impedirá disfrutar de las maravillosas rosas que produce el rosal.

Una vez que perdemos el ánimo, perdemos un cierto número de días de nuestra vida. 

El que nos desanima, nos hace un daño total, y, si somos nosotros mismos, nos convertimos en nuestros peores enemigos.

Todo se puede remediar, mientras dura la vida. 

Y los problemas, ¿qué? Los problemas están ahí, pero yo estoy aquí, y no me dejo apabullar, porque sé que cada problema tiene por lo menos una solución. 

Sé que la actitud frente a un problema, la forma de reaccionar frente al mismo es mil veces más importante que el problema mismo. 

Las espinas pueden convertirse en rosas: Los sufrimientos de la vida, llevados por amor, se convierten en las rosas más bellas.  

Escribo a la hora que nace el sol, en el momento en que el cielo se pinta de colores. 

Este es uno de los mejores momentos del día, me levanto, miro por la ventana y espero con ganas las horas, ansiosa por el día que me espera.

Ayer por la mañana vi la estrella de mi padre, brillante, sonriente, conquistando mi alma con su belleza. 

De no vivir aquí sin duda la elegiría, siento que ese es también mi lugar.

Quien sabe cual será la próxima parada, este tren muchas veces es impredecible, pero es un viaje que vale la pena transitar...

Feliz fin de semana a todos,


No busques. 

Marcela R.

Seamos leales al corazón.-

Ser leales al corazón implica no traicionar lo que sentimos. 

Es confirmar y honrar con hechos lo que decimos. 

Es abrirnos y confiar en nuestra sabia voz interior, que sutilmente se expresa por medio de la intuición, y hace que le prestemos atención a las señales que orientan cada uno de nuestros pasos por el camino en donde no se oculta el Sol. 

Luminosa es la tarea que asumimos realizar, por eso se nos recuerda irradiar bien alto y fuerte, generando entornos de amor y paz.

Para sumarnos y ayudar a embellecer la creciente luz de este nuevo amanecer, no es necesario realizar grandes obras ni ocupar puestos de poder. 

Sólo basta con Ser cada día más sensibles y humanos, para que los valores que portamos puedan aflorar. 

La manera más simple y efectiva de hacerlo es sintiendo, pues si nos damos el permiso de sentir, volveremos a ver relucir, entre otros valores, al respeto, la bondad, la solidaridad, la honestidad, la coherencia y la franqueza.

Son los valores humanos los que nos hacen sentir como hermanos, así que hagámoslos brillar. Seamos leales al corazón, para que en este nuevo amanecer la cálida luz del amor reine.