La victoria sobre el miedo a la vida, abre las puertas a nuevas perspectivas.
En realidad, lo que mata la novedad no son los demás, sino el miedo de uno mismo de ir y experimentarlas.
Hay el temor de lo desconocido y esto impide que un individuo rompa sus propios paradigmas.
Pero, ¿qué realmente perdemos al mantener una vieja postura? Probablemente, perdemos el maravilloso chance de cambiar el curso de nuestra propia historia.
Somos los arquitectos de nuestra propia existencia -
pero, para que realmente ejerzamos nuestra "profesión", necesitamos mucho coraje.
La recompensa es muy alta.
Mira a tu alrededor. ¿Qué ves?
Mucho es un reflejo de tus propias creencias y expectativas. Todo lo que experimentas pasa primero por el filtro de tu actitud ante la vida. Es por eso que una persona puede ver belleza y oportunidades en la misma situación en la que otra sólo ve desesperación y falta de posibilidades.
Los defectos que ves en los demás son, de alguna manera, también tuyos. Si así no fuera, no podrías reconocerlos o comprenderlos. La belleza que ves en los demás también está dentro de ti. Porque la belleza no está únicamente en la persona u objeto que se percibe, sino también en quien la percibe.
El mundo que te rodea es un espejo y, cuando pones tu mejor cara frente a un espejo, lo que ves te agrada. Ten la firme expectativa de vivir en un mundo de belleza, bienestar y oportunidades y allí es exactamente donde estarás.