domingo, 18 de noviembre de 2012


Simplemente te amo, porque eres...
mi pasión y el deleite de mis días.


Marcela R.


Tu piel, sencillamente niño de mi alma
es mi eterna morada.


Marcela R.


Dejemos de lado la ingratitud.-

"¡Cuántas cosas malas se derivan de una ingratitud! Y, por el 
contrario, ¡cuántas cosas buenas provienen de un simple movimiento de reconocimiento! ¿Por qué? 
Porque esto sobrepasa, y de mucho, el simple sentimiento que experimentáis en ese momento.
Dejemos de lado la ingratitud para ocuparnos solamente del 
reconocimiento. Desde el instante en el que os dejáis llevar por un movimiento de reconocimiento hacia el Creador, hacia la vida, 
hacia la naturaleza y todos los seres, incluso los más insignificantes, este sentimiento no se limita solamente a existir pasivamente, actúa. A causa de la ley de afinidad, 
atrae, por sus vibraciones, impresiones, sensaciones de la misma 
naturaleza que él. Y todas las bendiciones nos vienen entonces de 
esta pequeña cosa: un sentimiento de reconocimiento. "


En cada amanecer 
los seres humanos 
abrimos los ojos 
para enfrentarnos 
a otro día más... 

La mañana se va llenando 
de un taconeo 
que marca la carrera veloz 
de gente que marcha 
hacia sus tareas diarias... 

Las calles se llenan 
de estudiantes, trabajadores 
y gente desempleada 
que se afanan 
por llegar al lugar esperado... 

Tanta es la prisa 
que el tiempo no es suficiente 
para detenernos a mirar 
el interior del ser humano 
que nos rodea... 

Nuestros ojos 
se conforman con fijarse 
en el exterior solamente... 
Recordamos 
el largo de una falda, 
la marca del pantalón, 
el color de la piel... 

Comentamos 
el gesto huraño 
de algún compañero 
sin buscar la causa 
que lo provocó... 

Transcurre el día 
y no hemos mirado 
el interior del amigo 
que nos acompaña diariamente... 
Deberíamos jugar 
a descubrir lo hermoso de la gente... 
Cada ser humano 
tiene un pedazo de Dios dentro... 

¡Es lo que debería llamar 
nuestra atención diaria! 
En lugar de ver 
el gesto agrio de alguien, 
entendamos el valor 
que tiene para resistir 
las tensiones provocadas 
por situaciones 
que no conocemos... 

Antes de burlarnos 
del que no aprende 
con la rapidez de los demás, 
demos un aplauso a su magia 
para ser bueno con sus semejantes... 

Todos los días son buenos 
para comenzar a descubrir 
sonrisas hermosas, 
manos hábiles, 
actos valiosos, 
espíritus valientes, 
luchadores incansables... 

Cada ser humano 
tiene un valor especial, 
un don divino 
que recibe al nacer 
y que si se descubre, 
puede utilizarlo 
para su beneficio 
y para el de los que le rodean... 

Hagamos un alto 
en nuestra prisa diaria, 
miremos el interior 
de nuestros hermanos 
y aprendamos a valorarlos 
por lo que son 
y no por lo que quisieramos que fueran...


Fracaso no significa que estemos derrotados: 
significa que hemos perdido solo una batalla.
Fracaso no significa que no hemos logrado nada: 
significa que hemos aprendido algo,
No significa que hemos sufrido el descrédito: 
significa que estuvimos dispuestos a ensayar.
No significa falta de capacidad: 
Significa que debemos hacer las cosas de una manera diferente.
Fracaso no significa que somos inferiores: 
Significa que no somos perfectos.
No significa que hemos perdido nuestra vida: 
significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo.
No significa que debemos echarnos atrás: 
significa que debemos luchar con mayor ahínco.
Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras metas: 
significa que tardaremos un poco en alcanzarlas.
Fracaso no significa que Dios nos ha abandonado: 
significa que Dios tiene una idea mejor!!



Convéncete de…

De ser tan fuerte, que nada ni nadie pueda perturbar la paz de tu espíritu.
-De hablar de salud, progreso y felicidad a todos los que te encuentres.
-De hacer sentir a tus amigos que hay algo grande en ellos.
-De ver todo por el lado noble y hermoso, haciendo que tu optimismo sea sincero.
-De pensar sólo en lo mejor y esperar sólo lo mejor.
-De tener tanto entusiasmo por el éxito de los demás como por el tuyo propio.
-De olvidar los errores del pasado y luchar por las grandes realizaciones del porvenir.
-De llevar todo el tiempo un semblante alegre y tener siempre una sonrisa para todos.
-De ser tan grande para la pena, tan noble para la cólera, tan fuerte para el miedo, que tu felicidad no tema la presencia del dolor.