Quisiera volar.
Marcela R.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Porque amamos?
Amamos porque sí, sencillamente porque sí, sin saberlo, como cuando la espiga se levanta, como la lluvia cuando está cayendo, como el viento que pasa y no lo sabe y sin embargo, pasa y es el viento.
Amamos porque sí, sencillamente porque sí, sin razón y sin remedio, como se seca un pozo, como se empaña a veces un espejo, como una fecha que cambió de día o un nombre que olvidamos en un sueño.
Amamos porque sí, sencillamente y no importa en qué tiempo, si en un amanecer de primavera o en un lento crepúsculo de invierno, pues si el árbol lozano da más flores son más dulces los frutos de los árboles viejos.
Amamos porque sí, sencillamente por un porqué fatal que no sabemos, como el traje de luto para un niño o como las estrellas para un ciego, como van hacia abajo las raíces y hacia arriba las ramas con las hojas por dentro.
Amamos porque sí, sencillamente porque sí, porque es cierto, como un anochecer al mediodía, como una llamarada sobre el hielo, como resucitar estando vivos sólo para morir sin haber muerto.
Amamos porque sí, sencillamente.
Sencillamente, como pasa el viento …
Silencio, compañero de mis noches
perdón por molestarte
con mis suspiros;
es que me golpean los recuerdos
y agonizante está el alma mía.
me preguntas:
-¿Porque no esta aquí?
¿Por qué se ha ido?
Silencio, desde que se fue
solo me consuela la luna,
alumbrando mi rostro húmedo,
por las lágrimas que llevan
su bendito nombre.
Dime tú silencio
porque se fue así;
dejándome el corazón partido?
-Será que no te amaba
como tu deseabas;
que no lloraba tus llantos,
no soñaba tus sueños,
ni deseaba, lo que tu anhelabas...
Silencio, compañero de mis noches
cerraré el libro del recuerdo;
dejando paso al presente,
encontrando al amor verdadero,
ese que he soñado siempre.
Marcela R.
1- Si quieres enfermarte “No hables de tus sentimientos”
Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, acaban en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores de espalda, dolor en la columna.
Con el tiempo la represión de los sentimientos degenera aún en cosas peores.
Entonces vamos a desahogarnos, hacer confidencias, compartir nuestra intimidad, nuestros secretos, nuestros pecados.
El dialogo, el habla, la palabra, es un poderoso remedio y excelente terapia.
2.- Si quieres enfermarte “No tomes decisiones”
La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia.
La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones.
La historia humana está hecha de decisiones.
Para decidir, es necesario saber renunciar, saber perder ventaja y valores para ganar otros.
Las personas indecisas son víctimas de enfermedades nerviosas, gástricas y problemas de la piel.
3.- Si quieres enfermarte “No busques las soluciones”
Las personas negativas no ven soluciones y aumentan los problemas.
Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo.
Mejor es encender el fósforo que lamentar la oscuridad.
Es pequeña la abeja, pero produce lo más dulce que existe.
Somos lo que pensamos.
El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.
4.- Si alguien quiere enfermarse “Que viva de apariencias”
Quien esconde la realidad, finge, toma pose, quiere dar siempre la impresión de que está bien, quiere mostrarse perfecto, tolerante, etc., está acumulando toneladas
de peso.
Es una estatua de bronce, pero con pies de barro.
No hay nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas.
Son personas con mucho follaje y poca raíz.
Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.
5.- Si quieres enfermarte “No te aceptes”
El rechazo de si mismo, la baja autoestima, hace que seamos capataces de nosotros mismos.
Ser yo mismo es el núcleo de una vida saludable.
Los que no se aceptan son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos.
Aceptarse, ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, sentido común y terapia.
6. – Si quieres enfermarte “No seas honesto”
El mentiroso y deshonesto necesita mentir para sobrevivir.
Vende una imagen falsa, camufla su “yo real”, es un fugitivo de la luz y amante de las tinieblas.
La falta de transparencia es un pacto con la corrupción.
Personas así viven bajo la amenaza, el miedo, la trampa, la falsedad, el insomnio, la pesadilla.
Son candidatos a la enfermedad, porque ya viven en la insanidad mental y ética.
7.- Si quieres enfermarte “No confíes”
Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea lazos profundos, no sabe hacer amistades verdaderas.
Sin confianza, no hay relaciones.
La desconfianza es la falta de fe en si mismo, en los otros y en Dios.
Quien desconfía del médico, perjudica la cura.
Quien desconfía del psicólogo, nunca se abre, solo puede enfermarse.
8.- Si quieres enfermarte “Vive siempre triste”
El buen humor, la carcajada, el tiempo libre, la alegría, recuperan la salud y proporcionan larga vida.
La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente en que vive.
El buen humor nos salva de las manos del doctor.
La alegría es salud y terapia.
Entonces:
Confía.
Se alegre
Se honesto
Acéptate
No finjas
Busca soluciones
Toma decisiones
Habla de tus sentimientos.
Si buscas y no puedes encontrar alguien que tenga o se aproxime a tus pensamientos, sentimientos, o voluntad, prosigue la senda de la vida, no te detengas, no puede haber amistad con un necio.
La mente de una persona necia, es voluble y que solo vive en sus bajas pasiones y deseo, es tendente a posarse allí donde le place. Solo una mente sana conduce a la felicidad.
Al ser humano que recoge tan solo las flores (de los placeres sensoriales) y cuya mente se distrae (en los objetos de los sentidos), la desdicha le arrastrara como una enorme inundación arrasa a un pueblo mientras duerme.
Aquel que bebe de la fuente del respeto, del honor y la dignidad, vive felizmente con una mente serena.
Gocemos de la enseñanza que nos da el amor, para el amor, el amor a nuestra alma y el amor a nuestra conciencia.
Para el que cultiva el hábito de reverenciar estas acciones y respetarlas. Cuatro bendiciones van en aumento.
La bendición de Dios, la bendición en la belleza del alma, la bendición en el amor, y la maravillosa bendición en nuestra fuerza espiritual.
En busca del amor pueden pasar cientos por nuestro lado y algunos ni siquiera se percataran de nuestra existencia.
Porque la belleza del amor requiere de quien la mire tenga la capacidad de descubrirla, y si la encuentra tiene que tener el valor de ir por él, al borde del precipicio.
Para encontrar un verdadero amor, no hay necesidad de ser santo, aunque el acto de amar es sagrado, y en este acto sagrado no consiste en saber mucho, ni en mucho meditar, el amor tiene solo un secreto, el secreto de ser sincero en el acto de amar.







