Tristeza amiga mía. Marcela R.
ESTRANGULAR EL ALMA. Marcela R.
Quiero susurrarte al oído las palabras mas bellas del mundo, y que una flor de suspiro te persiga eternamente, quiero abrazar tus miedos hasta poder recordarte, y guardarte en mis respuestas cuando me encuentre perdida.
Quiero equivocarme intentando despertarme en tus ojos, y soñar que mi vida es la tuya; quiero decirle a tu piel que me engendre de nuevo y dejar de ser mía y vivir en un suspiro, que me arranque del resto.
Quiero que nadie me piense en lo que llaman futuro y ser el presente que te haga sentir diferente y no ser de nadie y de todos.
Quiero entregarme hasta ser parte de nada y lloverme en las espacios de los que no tienen alma y conocer el sabor de lo etéreo.
Quiero curar mis heridas con besos robados y tener la valentía de ser débil y mostrarlo.
Quiero encontrar la manera de regalarme sonrisas y empezar desde el arrullo del comienzo del cariño y que nunca sea el final.
Quiero ser el tiempo que se detiene, para aprender a amarte, para no decir amor… para demostrarlo siempre, para amarte y ser amada en un siempre presente...
Marcela R.
Necesito tu alma
para poder vivir...
Dame tus besos
los necesito.
Te amo no lo ves?
te mando tantas señales...
Y creo, que del espejismo...
te volví ciego de amor.
Marcela R.
Déjame beber de tu boca
los besos que me guardas;
y renuévalos todos los días.
Forjándolos más y más
con nuestro amor.
alborotando tu alma...
(permítete desear mi sed)
Marcela R.
A veces es difícil describir o pensar lo que nos gusta de alguien.
Es complicado expresar con exactitud lo que pensamos y sentimos de nuestra pareja, realmente nos enfocamos sin darnos cuenta lo que nosotros queremos o necesitamos.
Es cuando nos confundimos y pensamos que aquella persona no nos quiere. Pero en realidad el amor está formado por muchos sentimientos y hasta el propio dolor viene junto con él, cuando decimos \"el amor se acabó" una frase tan fácil de decir y difícil de asimilar.
Es frustrante y olvidamos que es mejor ser valiente y no seguir engañándonos a nosotros mismos, aferrándonos a algo que no tiene solución aunque la palabra la usamos diciendo que todo lo tiene menos la muerte, es mentira nos rebajamos humillándonos al aceptar vivir igual. No tenemos el valor de dejar de sufrir.
Cuando vives algunos años de tu vida y todo lo aceptas lo disfrazas y te engañas diciendo todo está bien esa persona va a cambiar.
Es momento de ver como aquel ciego que tuvo fe, abre tus ojitos hermosos mira a tu alrededor, mira a tu lado, mira hacia delante, jamás atrás.
No voltees, piensa y confía que el sol volverá a salir para ti, que llegara a tu vida todas las satisfacciones que tanto anhelas, vendrá la persona indicada, que sí existe, que en algún lugar está, que te está buscando al igual que tu.
Lo reconocerás apenas lo mires porque el amor habla con la mirada y vive en el silencio.
Mientras podría estar viendo otra vida, pero llegara el día en que se encuentren en algún momento o lugar, ahí estarán para no separase jamás.
Y cuando lo encuentres y tengas la seguridad de su amor, no dudes en decir TE AMO, pude ser que a esa persona se haya olvidado.
Y verás que la forma que dice esa persona tu nombre es diferente y sabrás que tu nombre está seguro en su boca.