sábado, 26 de octubre de 2013
Una simple historia de amor.
Una simple historia de amor.
Febrero de algún año no muy lejano...así comenzó una historia de amor, no de Montescos y Capuletos, pero sí un amor que perduraría más allá de lo que ellos quisieran...
Ella una mujer soñadora llamada Lucía, él un hombre de principios bien firmes, duro a veces con el mismo, pero lleno de sueños que quería concretar algún día.
En una noche calurosa dónde ni una hoja de los frondosos árboles que Lucía poseía y de sus madreselvas que con su fragancia exquisita parecían invitar a muchos enamorados para declaraciones de amor eterno...ella sumergida como siempre en su mundo de duendes y príncipes, sale a caminar; de repente un hombre alto, apuesto y con finos modales, le pregunta:
-Buenas noches bella dama, me permite?
_Buenas noches dijo ella, si le permito que?
-Es una noche hermosa la luna brilla más que nunca y este aroma...mmm... que delicia, me preguntaba yo, si podría estar a su lado sólo un momento. No quiero molestarla, no, nada de eso, es que a veces es bueno compartir el silencio y más si es bajo esta luna plateada, dónde su belleza se intensifica aún más...
Lucía sorprendida, quizás un poco sonrojada pero encantada por esta compañía no esperada, asintió con su cabeza.
_Dígame como se llama usted?
-Oh perdón por mi descuido¡, mi nombre es David, vivo cerca de este bello pueblo, pero no tan cerca como en este momento quisiera. Vine por viajes de negocios unos días, me hospedo en el hotel que está a dos cuadras de aquí, jajaja en realidad es el único que hay verdad?
_Sí, el único, pero ¿no es bonito acaso y confortable?
-Sí que lo es, y en esta noche calurosa salí a conocer más éste lugar sin saber que...disculpe usted, no quiero incomodarla....
_No David, no me incomoda, siga por favor
_Es que el aroma me atrajo hasta aquí, pero me quedé perplejo ante su belleza, además ahora que dialogamos siento que jamás conocí una mujer tan femenina y delicada como usted, lástima...
_Porque dice lástima?
-Porque en un día me marcho, pero dígame usted, cree en el destino?
-Sí que creo, tantas veces uno desea algo con tanta fuerza y no llega y cuando menos esperamos, el destino nos sorprende con un soplo de vida...
_Puedo pedirle algo Lucía?
-Sí, dígame
_puedo tutearla?
_jajaja se lo estaba por pedir yo¡
-jajaja
-Bueno Lucía gracias, que hermosa sonrisa se dibuja en tu rostro...
Ellos aún no lo sabían pero esa simple charla en una noche calurosa de Febreo, sería el comienzo de esta simple y a la vez gran historia de amor.
Continuará...
©Marcela R.
Fragmento del libro que jamás publicaré...
Febrero de algún año no muy lejano...así comenzó una historia de amor, no de Montescos y Capuletos, pero sí un amor que perduraría más allá de lo que ellos quisieran...
Ella una mujer soñadora llamada Lucía, él un hombre de principios bien firmes, duro a veces con el mismo, pero lleno de sueños que quería concretar algún día.
En una noche calurosa dónde ni una hoja de los frondosos árboles que Lucía poseía y de sus madreselvas que con su fragancia exquisita parecían invitar a muchos enamorados para declaraciones de amor eterno...ella sumergida como siempre en su mundo de duendes y príncipes, sale a caminar; de repente un hombre alto, apuesto y con finos modales, le pregunta:
-Buenas noches bella dama, me permite?
_Buenas noches dijo ella, si le permito que?
-Es una noche hermosa la luna brilla más que nunca y este aroma...mmm... que delicia, me preguntaba yo, si podría estar a su lado sólo un momento. No quiero molestarla, no, nada de eso, es que a veces es bueno compartir el silencio y más si es bajo esta luna plateada, dónde su belleza se intensifica aún más...
Lucía sorprendida, quizás un poco sonrojada pero encantada por esta compañía no esperada, asintió con su cabeza.
_Dígame como se llama usted?
-Oh perdón por mi descuido¡, mi nombre es David, vivo cerca de este bello pueblo, pero no tan cerca como en este momento quisiera. Vine por viajes de negocios unos días, me hospedo en el hotel que está a dos cuadras de aquí, jajaja en realidad es el único que hay verdad?
_Sí, el único, pero ¿no es bonito acaso y confortable?
-Sí que lo es, y en esta noche calurosa salí a conocer más éste lugar sin saber que...disculpe usted, no quiero incomodarla....
_No David, no me incomoda, siga por favor
_Es que el aroma me atrajo hasta aquí, pero me quedé perplejo ante su belleza, además ahora que dialogamos siento que jamás conocí una mujer tan femenina y delicada como usted, lástima...
_Porque dice lástima?
-Porque en un día me marcho, pero dígame usted, cree en el destino?
-Sí que creo, tantas veces uno desea algo con tanta fuerza y no llega y cuando menos esperamos, el destino nos sorprende con un soplo de vida...
_Puedo pedirle algo Lucía?
-Sí, dígame
_puedo tutearla?
_jajaja se lo estaba por pedir yo¡
-jajaja
-Bueno Lucía gracias, que hermosa sonrisa se dibuja en tu rostro...
Ellos aún no lo sabían pero esa simple charla en una noche calurosa de Febreo, sería el comienzo de esta simple y a la vez gran historia de amor.
Continuará...
©Marcela R.
Fragmento del libro que jamás publicaré...

