Que bello es amarte
a pesar de la distancia;
te siento tan cerca, cielo mío,
que el tic tac del tiempo solo hace,
que sienta mas fuertes tus latidos....
Creíste que era indiferente
a tu mirada, al roce de tus manos,
sin saber que eres tu
lo que siempre he anhelado...
Te ame, en la alegría,
en la soledad de noches
largas y frías;
en la libertad y en la cárcel
de tus besos, que eran mi pasión y dicha.
Caminaría el mundo entero para llegar a dónde tu estés¡
Te amo en la alegría,
y también en el tormento¡
Me basta la luz de tu mirada.
Ojalá que el amor siga pareciéndose siempre a ti.
Respeta tu alma: no te repitas todo el rato “voy a conseguirlo.”
Tu alma ya lo sabe. Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo.
De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo, y además termina por echar a perder el placer de la escalada.
Pero atención: tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, pues eso te hará perder la fuerza interior.