lunes, 17 de diciembre de 2012


¡Hay corazón cobarde¡
que no sabe olvidarte¡
y te encuentro cada noche
en mis sueños y tú no lo sabes.

En mis sueños, me hago fuerte
enredada en tus brazos,
donde hay un cielo nuestro
y donde tú, solo sabes amarme.

Por eso cielo mío,
mi amor no se va a rendir, 
aunque me falte el aire...
Solo así...logro sobrevivir.

Marcela R.

Desgarré las vestiduras de mi alma
para liberar dudas, miedos, sinsabores,
que solo enfermaban mi espíritu y mi piel;
renace en mi vida la dulzura, he renovado mi fe

Marcela R.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Te perdoné cada lágrima,
cada palabra no dicha, cada dolor, 
es que...no sé vivir sin ti,
si no estás, no brilla mi sol.

Ahora que regresas
pidiendo tú, mi perdón;
te digo, que borré lo malo del pasado
pues es tuyo mi corazón.

Solo llena mi vida... 
con tus besos de miel;
y comencemos otra vez.

Marcela R.
Tu vida y la mía
estaban destinadas
en el libro de la vida.

Tu eres mi alma,
yo soy tu cielo,
eso está gravado...

en el azul firmamento¡


Marcela R.

Con tal de verme
en la niñas de tus ojos;
rompería con ternuras
el baúl de tus recuerdos.

Con tal de verme
en tus brazos cada día;
me haría amiga de las nubes,
y te las pintaría de purpurina.

Con tal de verme
envejeciendo contigo;
haría cualquier pacto en el cielo,
porque eres lo que amo
aquí te lo dicen, mis versos.

Marcela R.
Si acaso esta vida
no me deja verte más;
buscaría la llave del tiempo
para encontrarte una vez más.

Seguiría buscándote 
aunque sea mi perdición;
sin tus ojos yo no vivo
soy cautiva de tu amor.

Entiende ésto vida mía,
te amo en la pena y en la alegría,
a tu lado, comparto lo que sea,
penas, alegrías, existo porque tu existes
eres el amor de mi vida.

Marcela R.
Tu mirar es el único cielo 
que siempre anhelo;
cuando fijo mi mirar en ellos
mi alma se inunda, de placeres nuevos;

En ese lapso, vida mía,
tu aliento sublime...
es mi aliento.

Marcela R.
Invéntame cada día,
una caricia, un beso, una esperanza,
y renacería mil vidas
solo para despertar contigo...

Marcela R.

No deseo ni la luna,
ni las estrellas,
no deseo mirar el cielo
si tu no estás aquí.

Marcela R.

viernes, 14 de diciembre de 2012

 Los ojos más bellos...

Que bello es amarte
a pesar de la distancia;
te siento tan cerca, cielo mío,
que el tic tac del tiempo solo hace, 
que sienta mas fuertes tus latidos....

Creíste que era indiferente 
a tu mirada, al roce de tus manos,
sin saber que eres tu
lo que siempre he anhelado...

Te ame, en la alegría,
en la soledad de noches 
largas y frías;
en la libertad y en la cárcel
de tus besos, que eran mi pasión y dicha.
Una vez creí...
El deseo vence el miedo.
Caminaría el mundo entero para llegar a dónde tu estés¡
Te amo en la alegría, 
y también en el tormento¡
Bien sabes...
Me basta la luz de tu mirada.
Ojalá que el amor siga pareciéndose siempre a ti.
La verdad del amor.

Respeta tu alma: no te repitas todo el rato “voy a conseguirlo.” 
Tu alma ya lo sabe. Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. 
De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo, y además termina por echar a perder el placer de la escalada. 
Pero atención: tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, pues eso te hará perder la fuerza interior.

martes, 11 de diciembre de 2012



Te amaré, te amaré como al mundo
Te amaré aunque tenga final

Te amaré, te amaré en lo profundo
Te amaré como tengo que amar

Te amaré, te amaré como pueda
Te amaré aunque no sea la paz

Te amaré, te amaré lo que queda
Te amaré cuando acabe de amar

Te amaré, te amaré si estoy muerto
Te amaré el día siguiente además

Te amaré, te amaré como siento
Te amaré con adiós, con jamás

Te amaré, te amaré junto al viento
Te amaré como único ser

Te amaré hasta el fin de los tiempos
El amor tiene...

Déjame disfrutar de tu esencia
en mis días de larga soledad;
y esas lágrimas que me ahogan sin clemencia
con tu risa dejarían de brotar.


Nunca estoy sola,
cuando siento que algo me falta
sólo pienso en ti y me llenas
con la luz de tu mirada...
La gratitud.
El que no es bueno consigo mismo, no puede actuar desde su corazón.
Cuando focalizamos 
nuestra atención 
en nuestras 
fortalezas personales...
El fracaso.