domingo, 13 de octubre de 2013
Hay quienes dicen que no hace falta declarar el amor
Hay quienes dicen que no hace falta declarar el amor, están equivocados, hace falta decirlo, en el abrazo, en el beso, en el sexo.
A la noche después de la jornada de trabajo o estudio, en el saludo, digamos "te amo"
¿Cuanto hace que no disfrutas una velada íntimamente con esa persona que espera por ti, que esta entregada a ti?
Cuanto hace que tus ojos no se reflejan en sus pupilas, cuanto hace que no lo admiras.
Cuanto hace que no lo escuchas, que no ves sus labios murmurar palabras, aquellas que te estremecieron en la complicidad de una tarde robada a la rutina.
Cuanto hace que tus labios no se humedecen al sentir los suyos cerca, listos para invadir tu boca en un beso apasionado.
Cuanto hace que tu piel no vibra con el roce de sus caricias...
que con solo verlo las mariposas revolotean en tu estomago…
Atrévete, hoy, mañana, pasado, siempre¡
Tómalo, tómala, róbale un beso si estas cerca, dile que lo quieres, sino, si estas lejos llámalo y dile lo que lo deseas, que nada esta perdido, que no hay una fecha especial, que lo especial es lo que sienten...
Al comienzo una relación se nutre del enamoramiento, del descubrimiento de lo nuevo, con el tiempo se madura el trato y parte de esa fantasía se deja de percibir, pero lo que crece es el sentimiento verdadero que se nutre de otras situaciones.
No dejamos de estar enamorados, pasado el frenesí del conocimiento. Por el contrario es el momento del amor. Es allí cuando a conciencia nos enamoramos.
Allí se manifiesta en nosotros ese sentimiento que llena el alma y el cuerpo, el que cambia tu existencia, ese es el verdadero amor y es único.
Felices sean los enamorados, los amantes, los novios eternos hoy y todos los días de nuestra existencia.
©Marcela R.
A la noche después de la jornada de trabajo o estudio, en el saludo, digamos "te amo"
¿Cuanto hace que no disfrutas una velada íntimamente con esa persona que espera por ti, que esta entregada a ti?
Cuanto hace que tus ojos no se reflejan en sus pupilas, cuanto hace que no lo admiras.
Cuanto hace que no lo escuchas, que no ves sus labios murmurar palabras, aquellas que te estremecieron en la complicidad de una tarde robada a la rutina.
Cuanto hace que tus labios no se humedecen al sentir los suyos cerca, listos para invadir tu boca en un beso apasionado.
Cuanto hace que tu piel no vibra con el roce de sus caricias...
que con solo verlo las mariposas revolotean en tu estomago…
Atrévete, hoy, mañana, pasado, siempre¡
Tómalo, tómala, róbale un beso si estas cerca, dile que lo quieres, sino, si estas lejos llámalo y dile lo que lo deseas, que nada esta perdido, que no hay una fecha especial, que lo especial es lo que sienten...
Al comienzo una relación se nutre del enamoramiento, del descubrimiento de lo nuevo, con el tiempo se madura el trato y parte de esa fantasía se deja de percibir, pero lo que crece es el sentimiento verdadero que se nutre de otras situaciones.
No dejamos de estar enamorados, pasado el frenesí del conocimiento. Por el contrario es el momento del amor. Es allí cuando a conciencia nos enamoramos.
Allí se manifiesta en nosotros ese sentimiento que llena el alma y el cuerpo, el que cambia tu existencia, ese es el verdadero amor y es único.
Felices sean los enamorados, los amantes, los novios eternos hoy y todos los días de nuestra existencia.
©Marcela R.





.jpg)






















