viernes, 2 de mayo de 2014

Liberarme.


He aprendido.


Acaríciame.


Encuentro.


Te siento.


El ser más bello.


Hay noches.


Alma mía.


Amor Divino.


Hoy...


Esta mujer tiene dueño.


Amor, amor, amor.


jueves, 24 de abril de 2014

Vivir sin sufrir.

Qué es la vida sin el sufrimiento, sólo un montón de tiempo entregado al viento, la necesidad de experimentar el dolor como antesala del amor, se vuelve el centro de la vida, de nada sirve volvernos locos buscando la salida, lo importante es el trayecto, zigzagueante más que recto, alimenta el alma, y aunque experiencias no es igual a sabiduría si no estás dispuesto a aprender en cada esquina, es indispensable sentir el dolor, se corre el riesgo de volverse duro e indiferente, pero también más humano y consciente de la gente, de una u otra transformación hará que el sufrimiento no haya sido en vano, no soltemos de la mano jamás la ternura, la comprensión, la empatía que en su conjunto definen el verdadero amor, todos sufrimos en mayor o menor medida.

 "Y aunque se pida lo que se pida, he ahí el néctar de vida, beber cada segundo de esta hermosa pero complicada estadía…evolucionar y trascender”

La vida simplemente se vive.

La vida es curiosa, durante años uno se pregunta
¿Cuál es el sentido de este baile?,
 ¿Para qué luchar?,
¿Por qué la vida es una eterna pelea?.
Si la vida es curiosa y vueltera, llena de cuentos,
de giros absurdos, inexplicables.
La vida tiene esas casualidades tan sospechosas.
Tanto que nos hacen pensar que todo tiene un para qué.
Si, un sentido. La vida cambia todo el tiempo.

No nos deja acostumbrarnos a un golpe que enseguida viene otro atrás.
Y uno se sorprende siempre y así sigue preguntándose por el sentido de todo.
Preguntándose el sentido de estar presente en el momento y el lugar equivocados.
El sentido de ser buenos y malos. ¿Habrá premios y castigos para unos y otros?
Uno pasa por la vida haciéndose esas preguntas y muchas otras más
pero en el fondo todo se resume en una sola:
¿Cuál es el sentido de la vida?
Qué irónico, recién ahora empiezo a entender el sentido de la vida.
Y es así, uno pasa la vida preguntándose por el sentido que tiene.
Esperando ese algo que falta y que nos hará felices.
Y tal vez la respuesta, sea que la vida no tiene sentido.

Soñamos con el amor

Soñamos con el amor, lo perseguimos,
 lo encontramos y luego acabamos perdiéndolo.
Día tras día, pensando que lo bueno estaba aún por llegar,
 esperando... y sin darnos cuenta acabamos perdidos en el presente. 

Los recuerdos