martes, 25 de septiembre de 2012

“Yo sabía que tenías miedo y no avancé

yo sabía de tu enfado con el mundo y te respeté

yo sabía que sólo buscabas protección y salvación y te liberé

sólo el día que sepas lo que yo sé,  sabrás cuánto de verdad te amé

Porque no ama mejor quien cambia para poseer, sino quien se aparta para dejar crecer”


Una cosa es pensar que nada de lo que nos rodea nos pertenece y otra muy distinta sentir amor por algo y por alguien y vivirlo desde la independencia emocional.

Desde la pareja hasta los amigos etc..., establecemos relaciones en las que podemos no ser conscientes de la necesidad de pertenencia que las sostiene.

Podemos ser “okupas emocionales” y saltar de relación en relación desde el vertigo de sentirnos solos, colonizando por completo al otro, para manipularlo, a nuestro antojo. 

Nos vestimos de amantes cuando en realidad estamos necesitando y por tanto, utilizando.

Dicen los expertos que sentirse “completo” uno mismo es el principio del fin de este círculo vicioso en el que entramos porque, desde mi experiencia, nadie es “okupa emocional” de nadie que no sea, a su vez, susceptible de ser “okupado emocional”. 

En otras palabras, que para bailar en pareja se necesitan dos.

¿Pero qué es sentirse completo? 

¿Es, una vez más, una de estas palabras que usamos que parece que todos entendemos pero que pocos saben bien cómo se concreta? 

Dichosas palabras que lo dicen todo pero no hablan de nada!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario