miércoles, 17 de octubre de 2012

Tus ojos son mi cielo,

no podría vivir 

un minuto sin ellos, 

solo pensarlo...

moriría de desconsuelo. 

Espuma sería

sin tu mirada clara,

y sin tus abrazos...

la brisa azotaría 

cruelmente el alma mía.

(sin ti, soy árbol

con raíces en el mar)

Adoro contemplarte

y cuando duermes,

me hago pluma...

para acariciarte, 

dulcemente.

Y en ese instante

de adoración y deseo,

pueden llover cometas

o caerse el firmamento.

Tu y solo tu

bella melodía de vida,

rescatas amaneceres

pintándolos de colores,

para alegrar el alma mía.

Entonces...

lluvia de estrellas soy

y brillo cada vez más doy;

por el poder de tu amor

que es mi vida...

y todo lo que soy.

Marcela R.

No hay comentarios:

Publicar un comentario