martes, 21 de enero de 2014

Fantasía.-



Entras en mis fantasías sin pedir permiso, 
No necesitas hacerlo y lo sabes...
En ellas te haces eterno, y respirando tu voz
Acaricias mis sueños.

Tu fragancia encadena mis silencios,
Y grito de amor, placer, y deseo,
Al tener tú esencia latiendo; 
En cada milímetro de mi cuerpo.

Bellamente te siento, erizando no solo mi piel, 
También mi alma en vuelo;
Diezmándole al segundero de mi tiempo, 
Torbellinos de caricias y besos.

En mis fantasías no puedo, ni quiero, 
Acallar tu lengua indomable; 
Que enloquece la voz...
Silenciosa de mis deseos.

Aquí estás, desbordando mi mundo 
Y lo haces tan profundo;
Qué veces creo que de tanto amarte
Al dolor tímidamente rasguño.

Vivo sedienta de ti, me hice adicta 
A la humedad de tus bellos labios de fuego;
Hasta siento, como elevas mi cuerpo...
Cuando me abrazas, en el suspiro de tu aliento.

Que sublime es tenerte y sentirte así,
En mis fantasías, en mis sueños;
Estás en mí siempre, embriagándome 
Con el elixir brujo de tus besos.

Y al final de este rito de amor sagrado
Cuando recobro mis fuerzas y sentidos;
Vienes nuevamente a mí, ávido de la ternura
Y refugio que te ofrecen mis brazos.

Mi amor, mi dulzura, mi eterna locura, 
Mi anhelado cielo, vives dentro mí, 
Sí, aquí, en el centro mismo 
De mi pecho.

Mi eterno amor de ensueños,
Con solo cerrar los ojos...
En mis fantasías te haces real,
Y te siento, y te bebo,
Y de ti, me alimento.


©Marcela R.

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