miércoles, 29 de mayo de 2013
Cuando veas
Cuando veas que me siento sola, indefensa, pequeña,
perturbada porque los pensamientos me pesan;
no me digas nada, solo quédate al lado mío,
hazme sentir que puedo, saltar cualquier vacío.
Sácame la armadura que me puse
para que no me afecte lo que me falta y tanto ansío;
seca con tus besos mis ojos húmedos y chiquitos,
haz que al mirarte, me encuentre allí y ver un diferente destino.
Cuando veas que solo mis ojos hablan,
comparte mi silencio...
abrázame y enséñame,
a volar contigo...
Empújame a correr contigo
por sendas de margaritas silvestres,
y mariposas revoloteando aquel parque
en el que nos conocimos.
Invítame a jugar a ser dos bandidos,
que quieren robar sonrisas al gris de éste invierno frío;
cuando me siento sola, no me digas nada, o sí,
dime que me amas , y resucitará mi alma.
©Marcela R.
perturbada porque los pensamientos me pesan;
no me digas nada, solo quédate al lado mío,
hazme sentir que puedo, saltar cualquier vacío.
Sácame la armadura que me puse
para que no me afecte lo que me falta y tanto ansío;
seca con tus besos mis ojos húmedos y chiquitos,
haz que al mirarte, me encuentre allí y ver un diferente destino.
Cuando veas que solo mis ojos hablan,
comparte mi silencio...
abrázame y enséñame,
a volar contigo...
Empújame a correr contigo
por sendas de margaritas silvestres,
y mariposas revoloteando aquel parque
en el que nos conocimos.
Invítame a jugar a ser dos bandidos,
que quieren robar sonrisas al gris de éste invierno frío;
cuando me siento sola, no me digas nada, o sí,
dime que me amas , y resucitará mi alma.
©Marcela R.
No voy a pensarte
No voy a pensarte, ya no lo deseo,
quiero arrancar de mi piel y de mi mente
lo que dejaste una vez...
rechazo este estado de sentirme nada
porque te has ido, ya no, ya no quiero.
Lucharé por ser feliz pero ya sin ti,
te amé y lo sabes, y acaso te importó?
me sirvió dar lo que tenía
y aún lo que no tenía o inventaba
para hacerte feliz?, no, claro que no.
Fallé pero no contigo, fallé conmigo,
por no amarme lo suficiente,
por ser necia y creer que en el amor
podía alimentarlo yo sola, no. ya no.
Hoy necesito otros ojos, otras manos,
me despojaré de esta piel, ya cansada
de luchar contra molinos de viento;
sé que el amor está allí, exactamente donde,
no lo se, pero está esperándome.
Y cuando me encuentre, me hallará renovada,
con manos limpias para abrazarlo,
y mi piel...
hoy ajada por las lágrimas, olerá a rosas
y abriré nuevamente el corazón.
Lo recibiré dulcemente.
plenamente, y feliz,
no, ya no voy a pensarte
hoy pasas a mi ayer
y allí te quedarás.
©Marcela R.
quiero arrancar de mi piel y de mi mente
lo que dejaste una vez...
rechazo este estado de sentirme nada
porque te has ido, ya no, ya no quiero.
Lucharé por ser feliz pero ya sin ti,
te amé y lo sabes, y acaso te importó?
me sirvió dar lo que tenía
y aún lo que no tenía o inventaba
para hacerte feliz?, no, claro que no.
Fallé pero no contigo, fallé conmigo,
por no amarme lo suficiente,
por ser necia y creer que en el amor
podía alimentarlo yo sola, no. ya no.
Hoy necesito otros ojos, otras manos,
me despojaré de esta piel, ya cansada
de luchar contra molinos de viento;
sé que el amor está allí, exactamente donde,
no lo se, pero está esperándome.
Y cuando me encuentre, me hallará renovada,
con manos limpias para abrazarlo,
y mi piel...
hoy ajada por las lágrimas, olerá a rosas
y abriré nuevamente el corazón.
Lo recibiré dulcemente.
plenamente, y feliz,
no, ya no voy a pensarte
hoy pasas a mi ayer
y allí te quedarás.
©Marcela R.
domingo, 26 de mayo de 2013
Te necesito aquí
Te necesito aquí, me apetece estar contigo.
tú y yo, porque me faltas...
hoy te abrazaría toda la noche,
te lloraría hasta que vaciarme,
lo único que quiero es que me digas
que me quieres y ya está;
porque esta noche, te necesito más que nunca.
Tengo cosas no muy buenas,
pero otras no tan malas.
lo único que sé es que no puedo estar sin ti
(¿y tú sin mí?)
siempre estaremos juntos,
¿pero como?
no lo sé, pero te quiero.
Hay algo mágico y especial entre los dos,
o yo quiero pensar eso...
nos hemos hecho mejores juntos,
hemos hablado días enteros sin parar,
nos hemos dicho todo sin decir nada,
hemos llorado, nos hemos reído,
hemos cantado, hemos soñado...
Nunca he tenido una relación tan intensa,
nunca nadie me sacó tanto de quicio...
pero sé que no puedo estar sin ti;
me he reído tanto contigo,
me he sentido siempre tan bien,
me enseñas tantas cosas, es un amor tan sincero,
no puedo explicarlo, no es algo tangible.
¿Sabes lo que no hemos hecho nunca?
Ir a bañarnos de noche a la playa...
no quiero que te alejes de mí
pase lo que pase no te vayas;
te siento mío, es como si fueras una parte de mí,
eres lo mejor que tengo
Anda, abrázame...
Sonrío, parece que te siento,
por eso no puedo dejar de pensarte,
porque estás aquí...
¿acaso eres Dios?, eres Dios...
Contigo soy yo misma
y si me aguantas... siendo yo
es porque me quieres bien.
Nadie me conoce mejor que tú
y aún así...me quieres me soportas;
no sé cómo lo haces, y te pongo a prueba, y sigues,
y me comporto como una niña y lo aguantas,
y me escuchas, y me meces con tus palabras,
y me haces reír, y me obligas...
a tomarme en serio.
Quiero transportarme allá donde estés,
¿cuánto vale?
no tiene precio,
dime que no nos separaremos...
no sé de qué manera decirte....
que quiero que te quedes
incrustado en la piel de mis años.
©Marcela R.
tú y yo, porque me faltas...
hoy te abrazaría toda la noche,
te lloraría hasta que vaciarme,
lo único que quiero es que me digas
que me quieres y ya está;
porque esta noche, te necesito más que nunca.
Tengo cosas no muy buenas,
pero otras no tan malas.
lo único que sé es que no puedo estar sin ti
(¿y tú sin mí?)
siempre estaremos juntos,
¿pero como?
no lo sé, pero te quiero.
Hay algo mágico y especial entre los dos,
o yo quiero pensar eso...
nos hemos hecho mejores juntos,
hemos hablado días enteros sin parar,
nos hemos dicho todo sin decir nada,
hemos llorado, nos hemos reído,
hemos cantado, hemos soñado...
Nunca he tenido una relación tan intensa,
nunca nadie me sacó tanto de quicio...
pero sé que no puedo estar sin ti;
me he reído tanto contigo,
me he sentido siempre tan bien,
me enseñas tantas cosas, es un amor tan sincero,
no puedo explicarlo, no es algo tangible.
¿Sabes lo que no hemos hecho nunca?
Ir a bañarnos de noche a la playa...
no quiero que te alejes de mí
pase lo que pase no te vayas;
te siento mío, es como si fueras una parte de mí,
eres lo mejor que tengo
Anda, abrázame...
Sonrío, parece que te siento,
por eso no puedo dejar de pensarte,
porque estás aquí...
¿acaso eres Dios?, eres Dios...
Contigo soy yo misma
y si me aguantas... siendo yo
es porque me quieres bien.
Nadie me conoce mejor que tú
y aún así...me quieres me soportas;
no sé cómo lo haces, y te pongo a prueba, y sigues,
y me comporto como una niña y lo aguantas,
y me escuchas, y me meces con tus palabras,
y me haces reír, y me obligas...
a tomarme en serio.
Quiero transportarme allá donde estés,
¿cuánto vale?
no tiene precio,
dime que no nos separaremos...
no sé de qué manera decirte....
que quiero que te quedes
incrustado en la piel de mis años.
©Marcela R.
Hoy me acordé
Hoy me acordé de esa mirada cruzada que apenas duró dos segundos.
El nudo en el estómago, mi silencio para que no notaras mi voz quebrada, el primer síntoma. Estábamos en aquella estación sin poder parar de abrazarnos, como si nos conociéramos de toda la vida...
Recordé aquella despedida, ya echándote de menos, preguntándome cuándo sería la siguiente vez que te vería. No pasó mucho tiempo hasta que volvimos a celebrar entre besos interminables todo lo pendiente, como si se nos fuera la vida en ello.
Después de tanto tiempo, lo confieso, me faltó tacto y vomité palabras sin pensar en tu reacción ni en el daño que podía hacerte.
Mi estrategia siempre consistió en protegerme sin atacarte, pero esa vez me equivoqué y te la metí sin piedad, no como venganza sino como respuesta a mi estado de inseguridad.
No pude controlar mi bloqueo y no me preocupé de las consecuencias. No tiré a dar, no apunté a matar. Disparé sin pensar si podrías esquivar mis balas o no.
Perdí el control, apareció la rabia y no dudé en apretar el gatillo, me salió sin más, sin poder ni querer evitarlo, porque callándome me hubiera explotado el corazón y la razón y no, no estaba dispuesta.
Perdona si pensé sólo en mí. Si no supe amarrar mis miedos. Ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos.
Soy imperfecta hasta reventar. Soy tan humana que me harto de cometer errores, pero éste fue grande. Lo siento.
No hubiera perdido un segundo de mi vida en dedicártelo si no creyera que eres lo que jamás dejé de creer. Si estoy a tu lado no fue por enganche emocional sino porque me enamoraste así, con tus cosas buenas y tus cositas regulares. Me atrajo no sólo tu manera de ser sino tu corazón, y si hay algo que no puedo poner en duda es tu deseo de querer hacer bien las cosas.
Estoy orgullosa de haberte conocido, de estar creciendo y aprendiendo contigo, porque eres buena gente. Si supieras el concepto que tengo de ti, a pesar de tempestades a nuestras espaldas, no te lo creerías.
Creo en ti y mi confianza es tuya, sé perfectamente quién eres, por qué haces las cosas y por qué pasan las cosas. Conozco tu esencia.
Pero tengo momentos, tengo bajones, tengo inseguridades, tengo lagunas, bloqueos...
Sé que tu alma es pura. Tu confusión me ha confundido..Pero sé que hay que moderarse cuando uno está mal, que hay que expresarse pero sin atacar.
Porque no, aunque se me hinche la vena cuarenta mil veces, no quiero que dejes de pensar en todo lo que te quiero. Tal vez por eso no pueda... no pueda quedarme en blanco y hacer como si no pasara nada, y caer en el error de reprocharte tus fallos sin valorar tus aciertos.
Tal vez deba cuidar mi lenguaje inapropiado y agachar la cabeza, y pedirte perdón.
Puede que vengan otros desacuerdos, otros vacíos y otros arrebatos, pero también seguirá latente todo lo que siempre nos ha unido, y es lo único que quiero y me importa mantener.
Pero por favor... no te decepciones. Sabes quién soy, sé que lo sabes. Acuérdate de todo, también de lo bueno. Si lo deseas pasa por casa, y déjame que te dé un abrazo tan grande como tú.
Anoche soñé que volvíamos a vernos después de no sé cuánto tiempo. Y de nuevo esas miradas cruzadas, esa tensión, la complicidad infinita, las miles de risas y, entre música... los juegos por debajo de la mesa, el tocarnos sutilmente hasta quemarnos, los besos recuperados, el nudo en el estómago, las palabras, la pasión.
La continuación de aquella inolvidable primera noche...
©Marcela R.
El nudo en el estómago, mi silencio para que no notaras mi voz quebrada, el primer síntoma. Estábamos en aquella estación sin poder parar de abrazarnos, como si nos conociéramos de toda la vida...
Recordé aquella despedida, ya echándote de menos, preguntándome cuándo sería la siguiente vez que te vería. No pasó mucho tiempo hasta que volvimos a celebrar entre besos interminables todo lo pendiente, como si se nos fuera la vida en ello.
Después de tanto tiempo, lo confieso, me faltó tacto y vomité palabras sin pensar en tu reacción ni en el daño que podía hacerte.
Mi estrategia siempre consistió en protegerme sin atacarte, pero esa vez me equivoqué y te la metí sin piedad, no como venganza sino como respuesta a mi estado de inseguridad.
No pude controlar mi bloqueo y no me preocupé de las consecuencias. No tiré a dar, no apunté a matar. Disparé sin pensar si podrías esquivar mis balas o no.
Perdí el control, apareció la rabia y no dudé en apretar el gatillo, me salió sin más, sin poder ni querer evitarlo, porque callándome me hubiera explotado el corazón y la razón y no, no estaba dispuesta.
Perdona si pensé sólo en mí. Si no supe amarrar mis miedos. Ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos.
Soy imperfecta hasta reventar. Soy tan humana que me harto de cometer errores, pero éste fue grande. Lo siento.
No hubiera perdido un segundo de mi vida en dedicártelo si no creyera que eres lo que jamás dejé de creer. Si estoy a tu lado no fue por enganche emocional sino porque me enamoraste así, con tus cosas buenas y tus cositas regulares. Me atrajo no sólo tu manera de ser sino tu corazón, y si hay algo que no puedo poner en duda es tu deseo de querer hacer bien las cosas.
Estoy orgullosa de haberte conocido, de estar creciendo y aprendiendo contigo, porque eres buena gente. Si supieras el concepto que tengo de ti, a pesar de tempestades a nuestras espaldas, no te lo creerías.
Creo en ti y mi confianza es tuya, sé perfectamente quién eres, por qué haces las cosas y por qué pasan las cosas. Conozco tu esencia.
Pero tengo momentos, tengo bajones, tengo inseguridades, tengo lagunas, bloqueos...
Sé que tu alma es pura. Tu confusión me ha confundido..Pero sé que hay que moderarse cuando uno está mal, que hay que expresarse pero sin atacar.
Porque no, aunque se me hinche la vena cuarenta mil veces, no quiero que dejes de pensar en todo lo que te quiero. Tal vez por eso no pueda... no pueda quedarme en blanco y hacer como si no pasara nada, y caer en el error de reprocharte tus fallos sin valorar tus aciertos.
Tal vez deba cuidar mi lenguaje inapropiado y agachar la cabeza, y pedirte perdón.
Puede que vengan otros desacuerdos, otros vacíos y otros arrebatos, pero también seguirá latente todo lo que siempre nos ha unido, y es lo único que quiero y me importa mantener.
Pero por favor... no te decepciones. Sabes quién soy, sé que lo sabes. Acuérdate de todo, también de lo bueno. Si lo deseas pasa por casa, y déjame que te dé un abrazo tan grande como tú.
Anoche soñé que volvíamos a vernos después de no sé cuánto tiempo. Y de nuevo esas miradas cruzadas, esa tensión, la complicidad infinita, las miles de risas y, entre música... los juegos por debajo de la mesa, el tocarnos sutilmente hasta quemarnos, los besos recuperados, el nudo en el estómago, las palabras, la pasión.
La continuación de aquella inolvidable primera noche...
©Marcela R.

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