viernes, 21 de septiembre de 2012


La vida sigue, con tu recuerdo, con tu esencia en cada rincón de la casa y de nuestras almas; gracias papá por la fuerza que me das por tu alegría que pinta de colores cada lágrima, que no pude suspender en el tiempo.
Sí, la vida sigue... diferente en muchos aspectos, pero con la paz de saber que tu estrella nos ilumina, que nos abrazas con la ternura de miles de ángeles.
La vida sigue, y me dices que siga, con más fuerza que antes y te hago caso porque la humildad de tus palabras, el amor que sembraste en cada mirada tuya, está y estará presente en cada segundo de nuestras vidas.
Esto no es un homenaje, ni mucho menos una despedida, jamás te sentí tan cerca luz de mi vida. 
Te amo con ese amor, que no conoce distancias , ni despedidas ya que estas aquí, tu risa alimenta mis oídos y la ternura de tus manos, acarician mi frente, como siempre. 
Te siento, en cada palpitar de mi pecho y en cada suspiro del viento, hasta luego... y tranquilo comprendí...soy fuerte y sigo, seguiré gracias al faro que me guía, que es nada más y nada menos que tu infinito amor.
Gracias por abrazarme de ésta forma , querido papá.

Marcela R

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