El mundo externo es un reflejo de vuestro mundo interno
Nos hemos acostumbrado a escuchar y, poco a poco, aceptar que el mundo externo es un reflejo de nuestro mundo interno, que si pensamos que somos saludables lo veremos manifestado en nuestro entorno, si pensamos que somos exitosos lo vemos manifestado en nuestro entorno, si somos honestos nos encontraremos con gente honesta.
Cuando hablamos que nuestro mundo externo es reflejo de nuestro mundo interno y nosotros no sabemos si internamente estamos bien o no, basta echar un vistazo a nuestro mundo externo…
“Por sus frutos los conoceréis” Dijo Jesús, ¿qué quiere decir esto?
Que basta mirar a tu alrededor y ver como son tus relaciones personales, como van tus finanzas, como convives con tus compañeros de trabajo para darte cuenta de lo que has estado sembrando internamente mediante el pensamiento.
Estamos acostumbrados a culpar y señalar los errores en otros con críticas, reproches, juicios, chismes, etc. cuando todo eso es energía que estas enviando al universo y tarde o temprano vendrá de regreso a ti, multiplicada.
Reitero… Si no sabes si internamente estás bien o mal, echa un vistazo a tu entorno… y recuerda que todo lo que estás viviendo en este momento es la cosecha de lo que sembraste en el pasado en forma de pensamiento.
¿Tus pensamientos fueron de miedo, de sufrimiento, de dolor, de falta de merecimiento? Eso es lo que estás viviendo hoy.
Esto puede ser revertido fácilmente, sólo basta tomar el control de tus pensamientos, así comenzarás a sembrar nuevos pensamientos que cosecharás mañana como amor, perdón, sabiduría, prosperidad, salud, etc.
No hay comentarios:
Publicar un comentario