sábado, 1 de diciembre de 2012

Un suspiro extraviado en un teclado... 

Con mi amor iré 
tu mente ocupando...
Camino confiada. 
Mi mano la que te escribe.

¿Cómo se puede amar mejor?


No mueras con tu música dentro de ti.

Esta poética frase te reta a que te cuestiones qué estás haciendo con “los talentos” con que Dios, o tu naturaleza, te han dotado.
Todos tenemos una naturaleza generosa que no hemos explotado del todo; todos sentimos un impulso de generosidad; todos somos capaces de conmovernos ante una desgracia o una necesidad ajena, pero… nos falta el empuje, o nos sobran los frenos, para compartir-nos, para entregar-nos, para ofrecer esa parte nuestra que podríamos distribuir entre los necesitados de luz, de compañía, de sonrisas, de silencio, de acogimiento, de comprensión…
La caridad es inagotable y su entrega no se debiera aplazar.
La bondad se multiplica y se auto-reproduce en cumplimiento de una fórmula mágica: mientras más das, más tienes.
El servicio a los demás no forma parte solamente de los mandamientos de alguna religión, sino del cumplimiento del impulso vital del ser humano.
Todos tenemos un don, por lo menos.
Todos tenemos la disposición innata de ayudar a los demás (en los orígenes de los humanos, cuando eran pocos y las condiciones de supervivencia difíciles, si no existía un grupo en el que todos aportaban y colaboraban, su subsistencia estaba en peligro, así que desde entonces “sabemos” en alguna parte de nuestro interior que debemos aportar-nos para ayudar a los demás) y todos tenemos la virtud de la entrega incondicional, el corazón que sale a cuidar o apoyar al necesitado, la conciencia que nos recuerda que ese es nuestro deseo primigenio.
No mueras con tu música dentro de ti.
No aplaques tus impulsos de generosidad, no pongas trabas a expresarte y a expandir tu esplendidez, tu amor, tu capacidad cuidadora, tu habilidad de saber escuchar, saber consolar, o saber abrazar.
Sé lo que tu corazón es.

Has podido con cada uno de los desafíos que has enfrentado . 
Y tienes lo necesario para salir airoso de muchos, muchos más.
Exigirte y ponerte a prueba puede darte miedo; pero también puede ser vigorizante y estimulante.
agradeciendo a los desafíos, lo que estás haciendo es expresar y expandir tu propia seguridad en ti mismo, de una manera genuina y perdurable.
Alguna vez te sentiste desafiado por muchas de las cosas que actualmente haces sin siquiera pensar en ellas.
Piensa en lo lejos que has llegado a través de tu sincero deseo de enfrentar esos desafíos.
Y piensa en cuan lejos aún puedes llegar, aceptando de buen grado los desafíos que vienen hacia ti, viéndolos como una enorme oportunidad, que cada uno de ellos puede representar.

lunes, 26 de noviembre de 2012


Sálvame con la luz que hay en ellas 
...si me tocan.

Marcela R.


Nuestros cuerpos.

Marcela R.


Moriría besándote.

Marcela R.

Me duele la mirada de no verte.

Marcela R.

Me fascinas, como la noche...
cuando danza la luna 
con sus amigas las estrellas...

Marcela R.

Bebe los besos que he guardado
para ti, estarán renovados
en cada uno de nuestros encuentros, apasionados...

Marcela R.
Adoro.
Marcela R.

martes, 20 de noviembre de 2012


Desde niña he pensado porque mucha gente es el centro de la atención? y procuraba buscar a esas personas y saber su secreto, quizás no era un secreto el ser amable, escuchar, ser humilde de carácter, por eso eran el centro de la atención. 
Buscamos constantemente amistades que nos escuchen, nos acepten como somos pero olvidamos que primero necesitamos aceptarnos nosotros mismos y escuchar a los demás al hablar de sus sentimientos. 
Por eso dice la frase: trata a los demás como quieras que te traten, pongamos eso a la práctica y de corazón, para que nuestras relaciones empiecen a mejorar.

El servicio de la mente puede liberar a millones de personas, mientras el de las palabras, solo puede llegar a unos cuantos que saben oír. Servir con la mente significa transformar la actitud mental totalmente. La mente tiene el poder de crear y transformar, pero también de destruir. 
Cuando cambio mi mente en un lago calmo de paz, empiezo a enviar esta vibración de paz a todas las personas alrededor. Incluso envío paz a los que no conozco. De esta manera, estoy sirviendo a toda la humanidad. 
Puedo dedicar una hora, media hora o aún un minuto y esto dará beneficio a todos, pues la paz que experimentaré será como un río: aunque nazca pequeño, crece hasta volverse tan grande como el mar.
Tu puedes lograr tus sueños! La única personita que puede alentarte para seguir adelante eres tu, porque sin ti no podrás continuar en el camino que te llevará a conquistar tus sueños, recuerda que tu puedes lograr cualquier cosa, después de todo has llegado hasta aquí, si lograste entender este mensaje, si lograste aprender a correr, aprender a amar, aprender a sonreír, podrás aprender a conquistar un sueño!
Ninguna persona puede controlar nuestras emociones, estamos en control, por lo tanto cuando sufrimos por alguien es porque le damos el poder y el control de nuestras emociones mientras nuestras emociones sean controladas por nosotros mismos, nadie podrá hacernos sufrir claro nos enamoramos, no lo podemos evitar pero no por eso le cedemos a otra persona tomar control de nuestros sentimientos Cuando sientes que sufres porque amas a alguien, recuerda que tu estas en control nadie mas, de ti depende seguir sufriendo o no.
Hoy es el día mejor de tu vida? pero solamente hoy? si todos los días nos levantamos y decimos que hoy es el mejor día de mi vida, posiblemente no cambiará todo mágicamente pero estaremos mejorando en muchos aspectos y eventualmente ese día llegará.-

lunes, 19 de noviembre de 2012


A mis miedos les mando mi amor Mis miedos son las partes de mi ser que esperan ser amadas.-

Piensa en la misma situación e imagínate lo mejor que podría pasar. 
Cada uno de tus temores representa un área en desarrollo durante esta vida, una parte de tu interior que traes hacia la luz, cambiando las energías negativas por las positivas. Bajo la luz de la conciencia, los miedos pierden su poder. Es sólo cuando acechan bajo la superficie que pueden impedirte hacer aquellas cosas que contribuyen a tu camino En la medida en que reconozcas tus temores, serás guiado hacia las maneras de liberarte de ellos. 

Uno de los mejores regalos que te puedes hacer a ti mismo, es examinar las situaciones recurrentes de tu vida que te causan dolor o dificultades y descubrir el temor que yace tras ellas. 
El desbloqueo de los miedos comporta grandes gratificaciones y abre el camino a tu pleno potencial, porque en el seno de cada miedo existen nuevas imágenes, intuiciones y revelaciones acerca de lo que eres y de lo que puedes llegar a ser. 
Si temes tener dinero para hacer lo que te place, es probable que no te crucen la mente pensamientos de viajes alrededor del mundo, un hogar agradable o independencia económica. 
La liberación de tus miedos te descubrirá grandes espacios.
Tú no eres tus temores sino el ser que los experimenta. 

En vez de decir "Tengo miedo", di "La sensación de miedo me está recorriendo y ahora me desprendo de ella fácilmente". Recuerda que la parte de ti que experimenta la sensación de temor, es sólo una pequeña parte de tu ser.
Pregunta al temor si tiene un mensaje para ti o si hay algo hacia el que quiere atraer tu atención. Cuando hayas aprendido a amar a tus temores y desprenderte de ellos, podrás avanzar más rápida­mente y solicitar la abundancia que te corresponde por derecho.

Hoy, en este preciso momento,
dejo de lado mi ego y te deseo lo mejor.
Deseo que encuentren lo que buscan,
Deseo que tengan prosperidad sin caer en la superficialidad.
Deseo que encuentren un trabajo en la empresa de sus sueños.
Deseo que encuentren amor, y sobre todo que aprendan a amar,
porque no hay nada más maravilloso en el universo
que ese AMOR  con mayúsculas que podemos sentir por otra persona.
Hoy mis mejores deseos son para ustedes
Hoy deseo que se cumpla lo que tanto anhelan… ¡SER FELIZ!

domingo, 18 de noviembre de 2012


Simplemente te amo, porque eres...
mi pasión y el deleite de mis días.


Marcela R.


Tu piel, sencillamente niño de mi alma
es mi eterna morada.


Marcela R.


Dejemos de lado la ingratitud.-

"¡Cuántas cosas malas se derivan de una ingratitud! Y, por el 
contrario, ¡cuántas cosas buenas provienen de un simple movimiento de reconocimiento! ¿Por qué? 
Porque esto sobrepasa, y de mucho, el simple sentimiento que experimentáis en ese momento.
Dejemos de lado la ingratitud para ocuparnos solamente del 
reconocimiento. Desde el instante en el que os dejáis llevar por un movimiento de reconocimiento hacia el Creador, hacia la vida, 
hacia la naturaleza y todos los seres, incluso los más insignificantes, este sentimiento no se limita solamente a existir pasivamente, actúa. A causa de la ley de afinidad, 
atrae, por sus vibraciones, impresiones, sensaciones de la misma 
naturaleza que él. Y todas las bendiciones nos vienen entonces de 
esta pequeña cosa: un sentimiento de reconocimiento. "


En cada amanecer 
los seres humanos 
abrimos los ojos 
para enfrentarnos 
a otro día más... 

La mañana se va llenando 
de un taconeo 
que marca la carrera veloz 
de gente que marcha 
hacia sus tareas diarias... 

Las calles se llenan 
de estudiantes, trabajadores 
y gente desempleada 
que se afanan 
por llegar al lugar esperado... 

Tanta es la prisa 
que el tiempo no es suficiente 
para detenernos a mirar 
el interior del ser humano 
que nos rodea... 

Nuestros ojos 
se conforman con fijarse 
en el exterior solamente... 
Recordamos 
el largo de una falda, 
la marca del pantalón, 
el color de la piel... 

Comentamos 
el gesto huraño 
de algún compañero 
sin buscar la causa 
que lo provocó... 

Transcurre el día 
y no hemos mirado 
el interior del amigo 
que nos acompaña diariamente... 
Deberíamos jugar 
a descubrir lo hermoso de la gente... 
Cada ser humano 
tiene un pedazo de Dios dentro... 

¡Es lo que debería llamar 
nuestra atención diaria! 
En lugar de ver 
el gesto agrio de alguien, 
entendamos el valor 
que tiene para resistir 
las tensiones provocadas 
por situaciones 
que no conocemos... 

Antes de burlarnos 
del que no aprende 
con la rapidez de los demás, 
demos un aplauso a su magia 
para ser bueno con sus semejantes... 

Todos los días son buenos 
para comenzar a descubrir 
sonrisas hermosas, 
manos hábiles, 
actos valiosos, 
espíritus valientes, 
luchadores incansables... 

Cada ser humano 
tiene un valor especial, 
un don divino 
que recibe al nacer 
y que si se descubre, 
puede utilizarlo 
para su beneficio 
y para el de los que le rodean... 

Hagamos un alto 
en nuestra prisa diaria, 
miremos el interior 
de nuestros hermanos 
y aprendamos a valorarlos 
por lo que son 
y no por lo que quisieramos que fueran...


Fracaso no significa que estemos derrotados: 
significa que hemos perdido solo una batalla.
Fracaso no significa que no hemos logrado nada: 
significa que hemos aprendido algo,
No significa que hemos sufrido el descrédito: 
significa que estuvimos dispuestos a ensayar.
No significa falta de capacidad: 
Significa que debemos hacer las cosas de una manera diferente.
Fracaso no significa que somos inferiores: 
Significa que no somos perfectos.
No significa que hemos perdido nuestra vida: 
significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo.
No significa que debemos echarnos atrás: 
significa que debemos luchar con mayor ahínco.
Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras metas: 
significa que tardaremos un poco en alcanzarlas.
Fracaso no significa que Dios nos ha abandonado: 
significa que Dios tiene una idea mejor!!



Convéncete de…

De ser tan fuerte, que nada ni nadie pueda perturbar la paz de tu espíritu.
-De hablar de salud, progreso y felicidad a todos los que te encuentres.
-De hacer sentir a tus amigos que hay algo grande en ellos.
-De ver todo por el lado noble y hermoso, haciendo que tu optimismo sea sincero.
-De pensar sólo en lo mejor y esperar sólo lo mejor.
-De tener tanto entusiasmo por el éxito de los demás como por el tuyo propio.
-De olvidar los errores del pasado y luchar por las grandes realizaciones del porvenir.
-De llevar todo el tiempo un semblante alegre y tener siempre una sonrisa para todos.
-De ser tan grande para la pena, tan noble para la cólera, tan fuerte para el miedo, que tu felicidad no tema la presencia del dolor.