Tanto tiempo te busque
dónde te hallabas...
cuando mis suspiros
¿le ofrendaba al viento?
Las horas de mis días
por mucho tiempo fueron,
el sepulcro eterno...
de mis lamentos.
Y de pronto, te vi,
agazapado esperando el momento,
de llegar a mis brazos, y yo...
¡que moría por ello!
Me atrapaste con un solo gesto,
y en nuestro primer beso comprendí,
que los suspiros que regalé al viento...
regresaron a mí cuando tu labios,
atraparon mi aliento.
Ahora de las manos al unísono
se escuchan nuestros latidos,
y es la melodía más bella...
que han escuchado nuestros oídos.
Tú y yo errantes aventureros
al fin nos encontramos,
para hacer del amor...
¡rubor, ternura y fuego!
━═☆❥©Marcela R.
Derechos reservados de autora.
Funes, Santa Fe, Argentina.

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